Reseña de Prisioneros del mal, de Francisco Herrero Ibáñez

Prisioneros del mal

¿Alguna vez te has preguntado dónde estará tu doble? ¿Cómo? ¿Acaso no conoces esa creencia popular que asegura que todos tenemos uno? Vale, ¿y si, por casualidad, te cruzaras con él? ¿Cómo reaccionarías? ¿Qué pensarías? Eso, en pleno siglo XXI. Ahora, imagínate en el siglo XVII. ¿A que cuesta imaginárselo? Eso es lo que te propone Francisco Herrero Ibáñez en Prisioneros del mal.

¿Todavía sigues dándole vueltas a la cabeza por culpa de la dichosa pregunta? Sí, es así: todos tenemos un doble. Quien más quien menos se ha cruzado alguna vez con el suyo, lo ha visto en fotografías, en vídeo… Y estremece. ¿Cómo…? Vale, vamos a dejarlo.

Prisioneros del mal
Prisioneros del mal

Te decíamos que ése es el argumento que plantea Francisco Herrero Ibáñez en Prisioneros del mal. Sólo que él te anima a viajar a la Córdoba del siglo XVII. Una ciudad sumida en una terrible hambruna que derivó en lo que se conoce como el motín el pan.

Pero vayamos a lo que nos importa: dos personas iguales como dos gotas de agua. Ésas son Diego de Córdoba, joven de noble corazón y perteneciente a la nobleza, y un bandolero al que todos conocen por un apodo: Cara de Ángel. Despiadado y ambicioso a más no poder.

Y ambos se encuentran el día en que el segundo decide asaltar al primero. Caras de asombro, de perplejidad en quienes rodean a cada uno de aquellos dos protagonistas. Todos… menos ellos dos, que son los únicos que no reparan en el detalle.

A partir de entonces, ¿qué? ¿En qué acaba el citado y sorprendente encuentro? ¿Cómo cambiará la vida de ambos personajes? Para saberlo, tendrás que leer la novela de Francisco Herrero Ibáñez. Sólo te diremos que, al llegar a este punto, quedará abierta a la puerta a la ambición desmedida, a los engaños y al derramamiento de mucha sangre.

Y una advertencia: si te animas a atravesar dicha puerta, ya no habrá marcha atrás. Por mucho que quieras, la novela no te dejará hacerlo.

Etiquetado , , , ,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *